jueves, diciembre 24, 2009
sábado, diciembre 19, 2009
Regresándolo
El dolor puede ocurrir mientras me estás acunando con dos brazos vacíos que luego desaparecerán irremediablemente. Tu respiración susurra cuando duermes un mantra que repetido se graba en mis células. El amor, princesita, el amor es otra cosa.

Como invirtiendo los papeles esta vez fue tu voz la que comenzó el relato. Visión que te pertenece. La repetiste en aquel mediodía soleado hasta que tuve un dibujo. Ahora, desde mi lugar y tiempo, te entrego tu cuadro. Tu propio mensaje con cintas de regalo para que sea riqueza, a la vez que palabra...
Era el tiempo de las arenas blancas. Tiempo de nieve tibia llorando la nada mas absoluta. Tiempo de estarse quieto. La debilidad por dentro abarcándolo todo. La reclusión por fuera, las piernas cruzadas, los ojos hacia la pared vacía, el silencio acompañando la respiración pausada. Atrás la confusión y el desorden.
Estático hasta el agotamiento. De tanto bailar, andar, tomar, brindar, hablar, mentir, engañar, simular, sudar, agitar, intentar, transgredir. La mente divaga libre hasta el absurdo ahora que se han detenido los verbos en infinitivo. La Verdad alterada en el cuerpo tendido. La pasión acobardada por detrás de los ojos, escondida en el centro del cerebro. La boca dormida, la garganta anestesiada, el corazón palpitando aún agitado, en el pecho y en las venas.
Tanta quietud repentina te entumece el alma que ya no distingue si se aleja la vida o queda de seña este músculo frenético a punto de explotar. Tus pensamientos regresan obsesivos a todo aquello que ya no es. Ni será. Hay culpa. Los sueños dormidos hasta parecer quimeras. Minutos inertes en tu pueblo blanco semi desierto que a veces confundes con el mundo.

Las voces recurren a mi aterradas por tu sordera. Piden, suplican, interceden. Las voces tienen una que lleva el bastión principal. A la que nunca puedo ignorar por más que me rebele o me niegue. Y yo, que no soy nadie ni tengo el poder, ni tan siquiera la seducción de la sustancia, apelo a lo sencillo para que me mires, me creas y regreses.
Entonces me cuentas que yo. Toco tu hombro nombrándote. Toco tu hombro con el amor mas profundo que encuentro deseando llegar hasta donde anida tanta tristeza estancada. Lo toco a la distancia. Lo toco desde el destierro que impusiste para mí. Lo toco con el poder que me otorga la historia compartida.
Toco tu hombro para arrancarte de tu paraíso artificial. Tu exilio mentiroso del dolor y el sufrimiento. Tu pretensión frustrada del fracaso lejos de ti. Planeo la huida de tantos trastornos delirantes, de los estados reiterados de inanición, de tus destructivos impulsos que te devoran, de la prisión que fabricaste en un impostado acto de genialidad.
Toco tu hombro con mi mano para vencer el llamado en letanía que te puede, para transformar el deseo convocando lo sagrado, abriendo los ojos de la emoción ciega que te gobierna. Giras tu cuerpo, tan inmóvil para ti, tan ausente para mí, y algo sucede. Tus ojos buscan camino en los míos que te toman de la mano y me sigues porque desde siempre me has leído. Y sabes... Y se. Que no alcanza pero es buen intento.
Por esta vez dejamos juntos
tanto infierno sin color.
Me cuentas y me abrazas.
Toda una noche no te basta,
hasta ahogarme contra tu cuerpo.
El rito de la vida y el misterio del amor
se imponen milagrosamente
por esta única noche,
sobre la raya de cocaína
y los cuatro miligramos
de clonazepam.
Algo sobre la muerte del Mayor Sabines.
Primera parte. XII
Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.
Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.
Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.
Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.
Jaime Sabines
Ojalá no te murieras, de a poquito, cada vez más. Ojalá...
"Te has muerto y me has matado un poco.
Porque no estás, ya no estaremos nunca
completos, en un sitio, de algún modo"
Joaquin Sabines
Porque no estás, ya no estaremos nunca
completos, en un sitio, de algún modo"
Joaquin Sabines

Como invirtiendo los papeles esta vez fue tu voz la que comenzó el relato. Visión que te pertenece. La repetiste en aquel mediodía soleado hasta que tuve un dibujo. Ahora, desde mi lugar y tiempo, te entrego tu cuadro. Tu propio mensaje con cintas de regalo para que sea riqueza, a la vez que palabra...
Era el tiempo de las arenas blancas. Tiempo de nieve tibia llorando la nada mas absoluta. Tiempo de estarse quieto. La debilidad por dentro abarcándolo todo. La reclusión por fuera, las piernas cruzadas, los ojos hacia la pared vacía, el silencio acompañando la respiración pausada. Atrás la confusión y el desorden.
Estático hasta el agotamiento. De tanto bailar, andar, tomar, brindar, hablar, mentir, engañar, simular, sudar, agitar, intentar, transgredir. La mente divaga libre hasta el absurdo ahora que se han detenido los verbos en infinitivo. La Verdad alterada en el cuerpo tendido. La pasión acobardada por detrás de los ojos, escondida en el centro del cerebro. La boca dormida, la garganta anestesiada, el corazón palpitando aún agitado, en el pecho y en las venas.
Tanta quietud repentina te entumece el alma que ya no distingue si se aleja la vida o queda de seña este músculo frenético a punto de explotar. Tus pensamientos regresan obsesivos a todo aquello que ya no es. Ni será. Hay culpa. Los sueños dormidos hasta parecer quimeras. Minutos inertes en tu pueblo blanco semi desierto que a veces confundes con el mundo.

Las voces recurren a mi aterradas por tu sordera. Piden, suplican, interceden. Las voces tienen una que lleva el bastión principal. A la que nunca puedo ignorar por más que me rebele o me niegue. Y yo, que no soy nadie ni tengo el poder, ni tan siquiera la seducción de la sustancia, apelo a lo sencillo para que me mires, me creas y regreses.
Entonces me cuentas que yo. Toco tu hombro nombrándote. Toco tu hombro con el amor mas profundo que encuentro deseando llegar hasta donde anida tanta tristeza estancada. Lo toco a la distancia. Lo toco desde el destierro que impusiste para mí. Lo toco con el poder que me otorga la historia compartida.
Toco tu hombro para arrancarte de tu paraíso artificial. Tu exilio mentiroso del dolor y el sufrimiento. Tu pretensión frustrada del fracaso lejos de ti. Planeo la huida de tantos trastornos delirantes, de los estados reiterados de inanición, de tus destructivos impulsos que te devoran, de la prisión que fabricaste en un impostado acto de genialidad.
Toco tu hombro con mi mano para vencer el llamado en letanía que te puede, para transformar el deseo convocando lo sagrado, abriendo los ojos de la emoción ciega que te gobierna. Giras tu cuerpo, tan inmóvil para ti, tan ausente para mí, y algo sucede. Tus ojos buscan camino en los míos que te toman de la mano y me sigues porque desde siempre me has leído. Y sabes... Y se. Que no alcanza pero es buen intento.
Por esta vez dejamos juntos
tanto infierno sin color.
Me cuentas y me abrazas.
Toda una noche no te basta,
hasta ahogarme contra tu cuerpo.
El rito de la vida y el misterio del amor
se imponen milagrosamente
por esta única noche,
sobre la raya de cocaína
y los cuatro miligramos
de clonazepam.
Algo sobre la muerte del Mayor Sabines.
Primera parte. XII
Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.
Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.
Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.
Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.
Jaime Sabines
Ojalá no te murieras, de a poquito, cada vez más. Ojalá...
viernes, diciembre 11, 2009

Alguien me está repensando. Puedo sentirlo en el centro mismo de mi pecho. Cierro los ojos y vislumbro. Antigua.
Alguien recorre mis tiempos. Se detiene en los pasados y hojea ansioso viejos escritos. Huele la tinta, apunta las fechas en el aire. Va y viene por trozos de mi vida mientras su mente le cuenta historias que no son.
La totalidad es la sumatoria que no queda evidente. La visión poética confunde personajes y situaciones. Yo he escogido adrede este camino sinuoso como el mejor escudo de los juicios ajenos. Pero su mente es traidora -siempre lo ha sido- dibujándole una falsa conclusión.
Es por eso que es tan importante poder acallarla y dejar, sencillamente, que en ese silencio buscado, impuesto y sagrado, hable el corazón. Que ni tienta ni miente.
jueves, diciembre 10, 2009
Era en Abril
ERA EN ABRIL
(Autor : Jorge Fandermole)
Juan Carlos Baglietto (Argentina)
Sabes hermano lo triste que estoy,
se me ha hecho duelo de trinos
y sangre la voz...
se me ha hecho pedazos
mi sueño mejor,
se ha muerto mi niño, mi niño, mi niño,
mi niño hermano.
No pudo llenarse la boca de voz,
apenas vacio el vientre,
de mi dulce amor.
enorme y azul, la vida se le dió;
no pudo tomarla, no pudo tomarla,
de tan pequeño,
Yo le habia hecho una blanca canción
de un amor entre una nube
y un pez volador,
lo soñe corriendo abrigado en sudór
las mejillas llenas las mejillas llenas
de sol y dulzór
Era en abril el ritmo tibio
de mi chiquito que danzaba
dentro del vientre un prado en flor
era su lecho y el ombligo
y el ombligo el sol
No busques hermano camino mejór
que ya tengo el alma muda
de decirle adios
que hacemos ahora mi dulzura y yo
con dos pechos llenos con dos pechos llenos
de leche y dolor
Era en abril el ritmo tibio
de mi chiquito que danzaba
dentro del vientre un prado en flor
era su lecho y el ombligo
y el ombligo el sol
Estamos pensando
sería mejor,el marcharnos tres,
el marcharnos tres que quedarnos dos.
Porque mucha gente entra buscando la canción y Silvina Garré la cantó maravillosamente en Octubre de este 2009 y repite en Diciembre 12 y 19.- En Velma Café.

Y aprovecho este post, aún cuando este Blog no es de carácter informativo, pero pienso que corresponde hacerlo aquí, para contarles a los papás que perdieron a sus bebés en el embarazo o después de nacer que pueden encontrar apoyo, comprensión, esperanza y no atravesar por este dolor solos, en un grupo de ayuda formado a tal fin llamado ERA EN ABRIL (click aquí)
Para compartir el dolor pero también para recordar a estos hijos con alegría, para transformar el dolor en amor y solidaridad en honor a los bebés que partieron.
domingo, noviembre 29, 2009
Pilar 0833

Me despertó el aroma penetrante de los tilos y jazmines antes que el sonido iniciador del trueno. Se debe haber colado por la ventana abierta hasta llegar a mi cama a prevenirme.
Luego el trueno ordenado por Tlálloc, finalmente las gotas de lluvia intensas definiendo el domingo. De gloria para mí que respiro profundo el olor a tierra mojada. La ventaja de no vivir dentro de los muros del cemento de la capital.
Agregué mi toque con penetrantes aromas a pomelo rojo, café recién hecho y cereal multisemillado en fecunda tostada tibia. Ciuelas en la mermelada y la tempestad del agua enmarcando mi creación y desayuno.

Entonces DECRETÉ.
Que la lluvia guardiana ampare bajo su ritmo a los amantes que aún descansan. Que los confunda con su penumbra para que semidormidos sean fecundos. Que es como decretar vida.
Que la tormenta bendita extienda este gris oscurecido en alguna ilusoria noche mojada para que los seres sufrientes de noche en vela descansen por un rato sus pesares. Aún cuando esto no les regrese a sus seres mas amados.
Que exista un cielo invisible que recoja cada plegaria que esta mañana la lluvia vierte en la tierra reseca, que todo reverdezca en aquel sitio mágico, aún lo que parece irremediablemente seco.
Que la lluvia delatora azote la ciudad con tanta fuerza que se lleve y te lleve. Para nunca volver a ser mujer sedienta entre tus manos.
Que un relámpago necesario decrete el fin. Como nuevo comienzo. Donde cada gota derramada desde el cielo selle, inunde, arrastre y se lleve muy lejos todo lo que fue o lo posible, envolviéndolo con el viento que se levanta en este mismo momento impetuoso con alguna otra misión a cuestas.

Porque te soñé la noche entera... y tenés razón..
Nada de aquello deseo para mi.
Nada de aquello deseo para mi.
Se lo entrego todo a esta lluvia benéfica y destructora a un mismo tiempo rogando que lo aleje de mi camino. Que fue mucho más que pesadilla. Y espanta.
Parece un animal salvaje
preso en una jaula de neón,
él sólo busca estimularse
para poner en marcha el corazón.
No te olvides de mí.
Dorado y temeroso por los bares,
buscando una razón para vivir,
ensaya una actuación que lo disfrace
para no andar desnudo por ahí.
No te olvides de mí.
Puedo verte desde la ventana
y perderte en un mar celestial,
puedo hacerte temblar si te abrazo
y perderte en el sueño final.
Parece que no te conozco
aunque te pienso desde que nací,
esbozos de las muecas de tu rostro
aguardan en un cofre sin abrir.
No te olvides de mí.
No puedo ser la que era entonces
tan virgen de pasado y de dolor,
no sólo en la vejez se tienen marcas
lo puede demostrar mi corazón.
No te olvides de mí.
¿Quién te mira cerrar los ojitos
y te espera bordeando la sal?
¿Quién te ayuda a sentirte más vivo
y te alivia de todo ese mal?
Puedo verte desde la ventana
y perderte en un mar celestial,
puedo hacerte temblar si te abrazo
y perderte en el sueño final.
No te olvides de mí.
No te olvides de mí.
Jaula de Neón, Silvina Garré & David Lebón
domingo, noviembre 15, 2009
Cinco Razón

Pequeña.
Insignificante.
Ignorada.
Así me siento en esta noche en la que el desamor pega un poco mas fuerte que otras, tal vez porque me recuerda otros noviembres en los que creía todo era posible. Intensa la tristeza quiero alejarme y no tengo dónde ir. Me acurruco sobre mi misma, desolada. No se cómo se sigue tan vacía de palabras y gestos. Tal vez si me quedara así, inmóvil, sin respirar, el dolor se canse por inútil.
No quiero ver pasar los números como anécdotas. Los calendarios, sus recuerdos, las preguntas, tanto miedo... No quiero estar parada en este sitio donde la tristeza es tan intensa que falta el aire, donde me encuentro tan inmensamente sola.
...
He pensado seriamente en cerrar este espacio a ver si eso ayuda. Lo único que me detiene es el temor a congelar mi corazón una vez que había vuelto a sentir. Y no sé.
Si te quitan la teta y te cambian de cuento
No te tragues la pena, porque no estamos muertos
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Si te anclaran las alas, en el muelle del viento
Yo te espero un segundo en la orilla del tiempo
Llegarás cuando vayas más allá del intento
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo
Si te abrazan las paredes desabrocha el corazón
No permitas que te anuden la respiración
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza
Que la libertad se quede sin alas
Tengo miedo que haya un día sin mañana
Tengo miedo de que el miedo, te eche un pulso y pueda más
No te rindas no te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños
Siempre queda el camino que te late por dentro
Si te caes te levantas, si te arrimas te espero
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Mejor lento que parado, desabrocha el corazón
No permitas que te anuden la imaginación
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
Que la vida son dos trazos y un borrón.
Tengo miedo que se rompa la esperanza
Que la libertad se quede sin alas
Tengo miedo que haya un día sin mañana
Tengo miedo de que el miedo te eche un pulso y pueda más
No te rindas no te sientes a esperar.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo
Si disparan por fuera y te matan por dentro
Llegarás cuando vayas, más allá del intento
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Sólo pueden contigo, si te acabas rindiendo
Si disparan por fuera y te matan por dentro
Llegarás cuando vayas, más allá del intento
Llegaremos a tiempo, llegaremos a tiempo.
Llegaremos a tiempo, Rosana lo susurra en A las Buenas y a las malas...
jueves, septiembre 24, 2009
Impreso
"Donde esté tu siempre estás,
Cosido a mi alma vas..."
Ana Cirré
Cosido a mi alma vas..."
Ana Cirré
Hay días en que te extraño tan espantosamente,que hasta a mí misma me sorprende...
***
Entonces quisiera quitar cuidadosa el corazón de mi pecho y dejarlo a un costado para poder descansar al menos en la noche.
Entonces tomaría respetuosa todas las imágenes recurrentes de tiempos anteriores y las echaría a volar desde mi balcón hacia el río.
Entonces suspendería el trabajo innecesario de la esperanza escondida en algún reloj de arena sin contenido alguno.
Entonces acallaría las voces de quienes me susurran en canciones inoportunas ideas no posibles envueltas en besos traicioneros y ausentes.
***
Entonces es cuando desconecto el teléfono que de todos modos no iba a sonar para creer que llamaste pero yo no te atendí.
Porque mañana todo empieza de nuevo.
Y de alguna manera tengo que poder estar.
Sin vos.
By Abril Lech@
domingo, septiembre 13, 2009
Domingo en azul

Te extraño.
Mucho...
Ojalá se pase bien pronto.
No se qué inventar para que eso suceda.
Creo que ya no me quedan estrategias posibles.
Trabajo, vengo, voy, abro, cierro, manejo, cubro distancias,
espacios, tiempos, palabras, canciones, limpio, tiro, distraigo.
Y siempre hay un momento en que mi alma y yo quedamos solas
en silencio... Y no hay caso...
Lloro como en una instantánea
Sólo de ver tu rostro pintado en mi corazón...
Me deshago entera cuando me entrego a este fluir sin juicios.
Es que te extraño.
Hice una lista de razones.
Para poder llegar al desengaño final...
Es larguísima, mas de lo que parecía.
No son mérito tuyo, reconozco.
Pero igual están en ti.
Lo que es peor:
Hay un pedacito que no se corresponde con nada que jamás se le haya parecido a nada que yo conociera anteriormente.
Que trasciende la lógica del devenir humano y el tiempo del espacio terreno, aún el que en este domingo nos separa.
Algo que entiendo me pertenece a mí sola, creo que la última vez alcanzamos a hablarlo en detalle.
Pero está allí de todas formas. No hay nada que pueda hacer para alterar aquello que empieza en una alta montaña azul dibujada por delante de un cielo limpio, profundo, cuyo aire abre mis pulmones en el recuerdo efímero de lo inesperado.
Que luego se multiplica en colores, imágenes, situaciones y paisajes que no completan la historia pero la acercan.
Frente a la magnitud de todo eso soy tan vulnerable que simplemente lo que por años no asomó jamás, se derrama abundante, esta tarde como otras en que el silencio te acerca, junto a todo aquello, resbala salado y húmedo, sin que pueda detener su caída, recorre la infinitud que media entre mis ojos hasta las manos que escriben, lavan, descansan, manejan...
Hoy tu pájaro apareció para alterar mi rutina.
Cantó en mi balcón y me recordó aquello del jardin de tus padres. Me siento impotente con todo esto, no entiendo su valor ni su sentido.
Por eso quien sabe también duele este no saber qué.
Por ahora soy la mas tonta entre las tontas y solo...
Abrazo los pedazos incompletos, de lo que tengo y no.
Con la simpleza de quien ignora por qué.
O hasta cuando.
En el hasta dónde.
ESperando.
Y.
Te extraño.
By Abril Lech@
viernes, septiembre 11, 2009
domingo, agosto 30, 2009
Deseos

Deseos son ruegos que se echan a volar casi sin permiso.
Simplemente escapan cuando no los veo y se adueñan de mi voz cuando nadie cerca alcanza a escucharlos. Danzan en canciones o se vuelven fugaces imágenes que van y vienen frente a mis ojos, recordándome todo lo que pretendo olvidar.
Son deseos. Tienen vida propia y rebeldía congénita.
Y no puedo evitarlo... Deseo...
Deseo con toda mi alma y mi corazón dejar de pensarte cada vez que regreso a mi casa al final del día.
Deseo con todo mi cuerpo poder olvidar tu olor que todo lo envuelve mareándome.
Deseo con mi mente entera y mi razón herida, poder ser una sola pieza, íntegra e indivisa, para que cuerpo alma, corazón y pensamiento dejen de recrearte una y mil veces bajo distintas formas conviertiéndote en un fantasma perturbador.
Lo que deseo, simplemente, es dejar de amarte.
Y digo amén. Para que sea oración.
By Abril Lech@
martes, agosto 11, 2009
Avenida perdida

Es de noche y la Avenida está casi desierta.
Todo es novedad. El auto, el camino, la companía.
Él tiene una ternura especial y la mira con aquellos ojos en los que ella cree descansar. Ella tiene la sorpresa de la sed saciada y la incógnita de los comienzos. Demasiados besos portergados. Juntos avanzan hacia un puente que divide el mundo entre el Antes y el Después.
Las palabras se ausentan porque basta esa mano firme que acaricia su pierna, toma su mano, la lleva a sus labios para acariciarla con un beso pequeño, suave, tan efímero... Ella siente paz de plenitud. Todo el mundo cabe en aquel pequeño espacio donde el tiempo se detiene y extiende en linea recta hacia el lugar donde aguarda la Realidad.
Ese momento es único, nada lo iguala, silencios inmensos se imponen respetuosos evitando alterar aquella perfección que hora antes, los ha convertido en un sólo abrazo.
El auto avanza. Se desplaza la partida próxima en esta sensación que los suspende dentro de un movimiento inercial del que no son conscientes. Están embriagados. De calma. Del amor en su sitio justo. Por unos minutos más. Movimiento y quietud.
Luego llega el puente.
Es cuando ella comienza a despertar y suele derramar algunas lágrimas que anticipan la separación. Es cuando Él aprieta con mayor fuerza su mano sin quitar la otra del volante mintiendo una eternidad que no existirá, un futuro que no les espera, un mañana que ni bien termine el puente será un ayer.
Sobreviene la despedida. Él se va. Ella también, hacia el lado contrario, creyendo en un lazo invisible y poderoso. Por eso gira por última vez para levantar nuevamente su mano en señal de despedia hacia un sitio inerte que ya no alberga hueso alguno.
Él no está porque ese minuto es pasado. Un nuevo simulacro lo espera del otro lado, en la otra punta de la ciudad, o en algún bar que pocos conocen. Quizás ha dado vuelta la hoja de su alterada mente para impedirle aceptar lo que minutos antes encontró el corazón y apura la vuelta desandando el camino.
Dentro de aquel auto, donde ya nadie lo mira.
BY Abril Lech@
domingo, julio 26, 2009
Térreo

Reconozco un tiempo sin tiempo -que no debe ser respetado- que nos une y separa alternativamente. Por él anclamos ambos de este lado del Océano. En un mismo espacio físico.
No temo la revelación. Pero sí al recuerdo que ubica cada cosa en su sitio porque nada puedo hacer con él, mas que observarlo. Impotencia es la regla de manos atadas. La inactividad me aterra. Manifestada de esta especial manera la atemporalidad nos braza en constante.
Pero su abrazo es tan simbólico como el tuyo, porque giro y no estás detrás mío, ni a los costados, ni habrá sostén donde descansar las imágenes. Allí es donde mi sabiduría no alcanza. Mi parte humana reclama tu presencia.
Entonces cuestiono con la desilusión propuesta como premisa que se cumple inexorable. No es aquí y eso está claro. Pero mi entendimiento es limitado. Se rebela. Aferra la materia creyendo por seguro lo que no es.
Necesito tu refugio. Pero no llegas.
Entonces solo quedan...
Tu astucia, mi ingenuidad.
Mi fuerza, tu debilidad.
sábado, julio 18, 2009
Reciclados
Son tercos los dedos que retrasan la despedida acariciando las tapas azules de cartón difuso, refugio en papel de lo vivido juntos. Finalmente las ha cerrado, anudando lenta los hilos con cuentas de colores. Juega por momentos con el señalador que suspende en el espacio un cuarzo transparente, sutil señal que no alcanza.Es su tesoro sacramental. Salvoconducto hacia lo desconocido. Contiene en el inicio la advertencia del ingreso al mundo mítico de los seres que transitan la fantasía internándose en lugares insólitos, por alturas desconocidas y aires límpidos. Sentencia evidente que elige ignorar.
Así ella se eleva hasta la montaña azul, conociéndola de la mano del Mago, guía imprevisto de aquella travesía prodigiosa. Ambos bordean el desfiladero de lo real encontrando sorprendidos el pasaje hacia la fascinación del éxtasis naciente. Será un secreto compartido.
Ahora sólo resta cruzar ese espacio hacia lo incierto. El Mago conoce el camino pero se sorprende con paisajes nuevos que no había notado. Lo ha recorrido no una sino cien veces. Invariablemente se detiene en aquel punto límite que jamás cruza. Esta vez, sin embargo, duda. Porque la visión es nueva y lo atrapa, por segundos.
Por una mínima fracción de tiempo siente el impulso de ir más allá, continuando lo que eternamente detiene. Pero ha perdido el valor hace tiempo escondiendo temores detrás de falsas euforias. Privilegia su miedo, que es lo que conoce finalmente, y decide quedarse de aquel lado. Nuevamente. No soy bastante, se dice. Hacia afuera es un gesto apenas.
Ella ya no puede regresar sobre sus pasos, no hay éxtasis que pueda frenarla. Tiene como destino franquear la intangible distancia que separa lo fugaz adentrándose en la eternidad, allí donde aún él no puede, no quiere, no sabe. Quien conoce el todo respeta. La unidad es el todo.
Antes de abandonarse él extiende aquel cuaderno azul, el del principio, con todas las hojas en blanco, para que ella vuelque cada pedacito de tiempo, por si alguna vez pudiera (quisiera) regresar a compartirlo. Fabrica un abrazo que no compromete. Los sentimientos son peligrosos.
Después apura un beso que no alcanza para retener, mientras murmura consejos inútiles destinados a defenderla de un miedo que ella no siente. Como acto final promete todo aquello que no cumplirá e inventa una bendición amorosa para su ausencia, mientras sus dedos juegan sobre aquel cabello que fue suyo, recorriéndolo confuso.
Cuando es el instante preciso ella lo mira por última vez. Luego gira, se aleja y cruza decidida hacia el verdadero destino. Sabe que no volverá a escuchar de aquel que eligió cederle por entero su poder a la pequeña cobardía que le habita. También sabe que nadie puede hacer por otro. Por eso avanza sin volver la vista atrás. Por eso y porque no quiere que la vea llorando.
Él permanece un tiempo detenido allí mirando triste cómo se aleja mientras intenta justificarse a si mismo en el engaño. Muy dentro de su corazón sabe con certeza inentendible que esa linea imaginaria a la que le está dando la espalda es la frontera que divide el mundo que no comprende con aquello que siempre deseó.
El miedo es mas fuerte. Inconsistente vuelve al inicio distrayendo los vacíos con ideas utópicas y delirios fantasiosos. Una forma de no hacerse cargo en la renuncia incondicional que lo aleja aún mas del amor y la aceptación.
Por muchos años él continuó guiando rutinario y en un único gesto repetido a otros seres destinados hacia lo que él no era capaz.
Dicen que a veces en ese viaje se tornaba irascible y hostil condenando de antemano la ambición de los viajeros circunstanciales. Dicen que se hizo un experto en el arte del engaño, que lo rodeaba una pesada sensacion de malestar que le provocaba vómitos impidiéndole cualquier otro viaje que no fuera su cama.
Dicen que se revolvía inquieto en el rechazo hacia sí mismo, encerrándose cada vez más en un mundo de soledad donde se culpaba obsesivamente del cruce al que no se atrevió. Hasta que sus ausencias fueron cada vez mas largas en un deterioro progresivo sobre el que no tuvo control. Y el pequeño universo que lo apreciaba se olvidó de su existencia.
Las tapas azules perdieron su color. Una mañana cualquiera el cuarzo cayó en algún sitio impreciso dejando rodar libres las cuentas de colores. Y en algún momento ella descubrió que aquel libro no estaba destinado a contener historias reales sino fantasías en formato de papel reciclado.
Para cuando lo notó el espacio de tiempo que los separaba era infinito. Multiplicándose. Del Falso Mago guía apenas le quedaba un vago recuerdo.
En el que temblaba temeroso del otro lado de la Vida.
By Abril Lech@
lunes, julio 13, 2009
Aquí duele
Y era tanto el dolor y los sentimientos desestimados, que ya en mi cama dispuesta a dormir recordé algo que leí en un libro y suavemente apoyé mi mano en el pecho y bajito me dije: "Aquí duele". Y tocando repetidamente el lugar que conserva amorosamente el corazón continué repitiendo la frase entre lágrimas hasta quedarme dormida...
Seguramente funcionó porque en la mañana ya no dolía tanto...
***
Este dolor ya no es lacerante como aquel.
Pasó el tiempo convirtiendo aquello en pena inconclusa.
Ahora viaja quedo junto a mi cuando manejo,
se acurruca silencioso a mi lado por las noches
y ocupa el sitio de las historias inconclusas.
Aquellas por las que nada
puede hacerse...
Seguramente funcionó porque en la mañana ya no dolía tanto...
***
Este dolor ya no es lacerante como aquel.
Pasó el tiempo convirtiendo aquello en pena inconclusa.
Ahora viaja quedo junto a mi cuando manejo,
se acurruca silencioso a mi lado por las noches
y ocupa el sitio de las historias inconclusas.
Aquellas por las que nada
puede hacerse...
sábado, julio 11, 2009
Estéril
Él se oculta bajo miles de nombres falsos y apodos atormentados, confundiéndose en ellos. Se mimetiza con las vocales y carga con las consonantes. Las primeras gobiernan sus sentimientos, dandole forma sonora a lo que materialmente es inasible. Sorpresa en a, cuestionamiento en e, dudas... y si... parece, elecciones o algo que se le parece, lamentos imaginarios del aprendiz de Mago Impostor. Arbitrarias [ellas] corporizan virtualmente lo que no existe. Generan una realidad para otros en la mente inestable del Fabulador de Foros evitando tener que confrontar con lo que es.
Así, de la forma más improductiva y deshabitada, vaga días, horas, noches, espacios completos de tiempo perdido por inútiles salas de chat buscando.
¿Qué?
By Abril Lech@
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miércoles, mayo 20, 2009
Cerca y Lejos
...Si pudieras escaparte de ti mismo y reencontrarte con todo lo que soñabas, seguramente otra sería la historia. Por mi parte nunca dejaré de amarte con el despojo total del inicio. Mas no por eso asistiré impávida a tu propia destrucción. Te juro que prefiero -una y mil veces- marcharme para siempre.
...Estas siendo probado. Es el momento de emprender el Verdadero Viaje Sagrado. Hacia las profundidades de aquello que te habita. Honra el fuego que late eterno en tus entrañas. Sumérgete. Purifica el temor consumiéndote en sus llamas y abreba en él cual fuente de vida. Que ésta se le ofrece a quien tiene el valor de perderla.
...Tienes el poder de elegir. Elige. Recupera tu poder. Nadie lo hará por ti.
...Estas siendo probado. Es el momento de emprender el Verdadero Viaje Sagrado. Hacia las profundidades de aquello que te habita. Honra el fuego que late eterno en tus entrañas. Sumérgete. Purifica el temor consumiéndote en sus llamas y abreba en él cual fuente de vida. Que ésta se le ofrece a quien tiene el valor de perderla.
...Tienes el poder de elegir. Elige. Recupera tu poder. Nadie lo hará por ti.
Estaré cerca.
Por si me necesitas.
...
Pero no lo haré por ti.
Por si me necesitas.
...
Pero no lo haré por ti.
lunes, mayo 18, 2009
No te salves
NO TE SALVES
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo
No te quedes inmóvil al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer lo párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.
.
Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el jubilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo





















