Hilos Invisibles
Como hilos invisibles que sostienen. Poderosos rayos lumínicos trasladándose sin distancia en el tiempo oportuno. Portadores. Extensiones tibias que llegan hasta mi envolviéndome en sonidos, colores, sensaciones, imágenes, propuestas que me calman. De origen casi divino ambos poseen el poder de recrearme.
Son amor sin imagen. Consuelan mi tristeza con jaleas de ternura. Me cuentan de mí. Enumeran las razones. Despliegan pacientes mis virtudes haciendo un collage maravilloso que contemplo en un silencio casi reverencial. Potencian mis lágrimas diluyendo mis temores, mis pequeñeces, y revierten en segundos lo que otros sostienen por años.
Vienen juntos, porque ya no saben estar separados. Primero es uno, el otro le sigue de cerca. Se multiplican al acercarse. Traen las manos llenas de bondad. En ellos aún permanece la niña, a salvo. Los escucho hablarme y en simultáneo comprendo al palpar tanto cariño que si perder era necesario... honestamente he perdido lo que era menos importante.
Bendigo al Alma del Mundo por este inmenso tesoro que me ha dado multiplicado por dos, que no sólo me han dado la vida sino que me la devuelven cada vez que mi corazón siente que la ha perdido.

