Vienes

Cuando dices que eres tú
al que le toca aguardar siempre,
te refieres a tiempo.
En mi esencia en cambio,
esperarte está escrito
a manera de sentencia.
No una hora, ni minutos
que devienen segundos.
Vidas enteras
a través de los tiempos.
Como todo lo escrito,
Reencontrarnos desnuda
aquello eterno que somos.
La excusa es trivial, siempre lo es.
El abrazo fundamenta el resto.
Yo me hundo en esos brazos,
construídos de ternura infinita,
en los que mi corazón ríe y llora
a un mismo tiempo.
Dichosa al poseerte.
Consciente de la pérdida.
Oculta y próxima.
No hay forma alguna
en el que olvide el camino
que te regresa una y otra vez.
Es el mismo que me devuelve
a mí misma
a aquella parte sagrada en mí
que precisa de la tuya
para alcanzar su destino.
Lo sabes.
En este constante retorno
multiplicas la reiteración.
Y vuelves.
Legendario.
Nuevamente
Vuelco mi tiempo.
Aquí te espero.
al que le toca aguardar siempre,
te refieres a tiempo.
En mi esencia en cambio,
esperarte está escrito
a manera de sentencia.
No una hora, ni minutos
que devienen segundos.
Vidas enteras
a través de los tiempos.
Como todo lo escrito,
Reencontrarnos desnuda
aquello eterno que somos.
La excusa es trivial, siempre lo es.
El abrazo fundamenta el resto.
Yo me hundo en esos brazos,
construídos de ternura infinita,
en los que mi corazón ríe y llora
a un mismo tiempo.
Dichosa al poseerte.
Consciente de la pérdida.
Oculta y próxima.
No hay forma alguna
en el que olvide el camino
que te regresa una y otra vez.
Es el mismo que me devuelve
a mí misma
a aquella parte sagrada en mí
que precisa de la tuya
para alcanzar su destino.
Lo sabes.
En este constante retorno
multiplicas la reiteración.
Y vuelves.
Legendario.
Nuevamente
Vuelco mi tiempo.
Aquí te espero.










