Térreo

Reconozco un tiempo sin tiempo -que no debe ser respetado- que nos une y separa alternativamente. Por él anclamos ambos de este lado del Océano. En un mismo espacio físico.
No temo la revelación. Pero sí al recuerdo que ubica cada cosa en su sitio porque nada puedo hacer con él, mas que observarlo. Impotencia es la regla de manos atadas. La inactividad me aterra. Manifestada de esta especial manera la atemporalidad nos braza en constante.
Pero su abrazo es tan simbólico como el tuyo, porque giro y no estás detrás mío, ni a los costados, ni habrá sostén donde descansar las imágenes. Allí es donde mi sabiduría no alcanza. Mi parte humana reclama tu presencia.
Entonces cuestiono con la desilusión propuesta como premisa que se cumple inexorable. No es aquí y eso está claro. Pero mi entendimiento es limitado. Se rebela. Aferra la materia creyendo por seguro lo que no es.
Necesito tu refugio. Pero no llegas.
Entonces solo quedan...
Tu astucia, mi ingenuidad.
Mi fuerza, tu debilidad.

